UN ROMANCE JUVENIL DE MI PADRE
La señora
Teófila Gamarra, trato de comunicarse hace meses conmigo pues trataba de
conseguir el libro MEMORIAS escrito por mi padre, ella reside en Puerto
Rico, al llegar a Perú, se comunicó con
Graciela Reinoso mi prima, para contactarse conmigo y de ese modo nos
comunicamos y le hice llegar el libro hasta el departamento de su hermana Irma
Gamarra donde está alojada, enterándome
que con la señora Irma ahora de 92 años, viuda, mantuvieron una relación de
juventud con mi padre.
La señora
Teófila me presentó a su hermana
diciéndole – Ella es la hija de Guido tu novio de juventud, mira este es su
libro MEMORIAS.
La señora Irma
contestó – Encantada de conocerte Elsa, tu padre escribía muy bien, nosotros sólo nos comunicábamos por cartas,
unas hermosas cartas, hasta que mi madre las descubrió y las quemo todas. –
Comento esto en voz alta delante de todos sus invitados, se encontraban hijos
nietos y bisnietos despidiéndose de la señora Teófila que regresa a Puerto Rico
en estos días.
Felizmente mis
primas me contaron horas antes que mi papá y la señora Irma tuvieron un breve romance, que fue tan solo un beso pues la mamá los descubrió, pero por lo que dice la propia
señora no fue tan breve, si existió una comunicación epistolar, a todo esto la
verdad no me sentí afectada pues mi padre ni conocía a nuestra madre.
Al ver un
cuadro de los 11 hermanos Gamarra de hace
algunos años, pregunté cuál de ellas era la señora Irma, al indicarme quien era, tuve que reconocer que mi señor padre tenía
muy buen gusto, pues mi mamá también era muy guapa, la señora aun ahora se
mantiene muy guapa y muy conservada para
sus 92 años, realmente aparenta tener 80 años.
Lo cual lo
exprese en voz alta - “mi padre sí que
tenía muy buen gusto señora, y realmente me siento agradecida por el interés de
Uds. en leer el libro MEMORIAS escrito por él, desde donde esté, debe sentirse
muy feliz”.
A lo cual la
señora Teófila contestó – “Guido desde el cielo nos observa y escucha y tiene
que estar muy feliz”.
Todo
este episodio me pareció muy interesante y sentí que debía contárselo a mis
hermanos, las reacciones fueron desde “¿Por qué le interesa a esa señora las Memorias de mi
padre?” hasta un “El Tayito sí que le gustaba jovencitas y
bonitas”, mi papá era mayor por 15 años de mi mamá, y a la señora Irma le
llevaba 10 años.
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