martes, 14 de mayo de 2013

!QUE CARA DURA!


Estoy agobiada de deudas, creo que es un mal mundial, aconsejan no saquen plata de las tarjetas porque cobran  demasiados intereses  y que se hace si se necesita urgente, aconsejar es fácil pero muchas veces imposible aplicarla cuando las necesidades económicas son imprescindibles y superan los ingresos que uno tiene que aveces  son  disminuidos por gastos en enfermedades y/o otras causas que no dependen de uno; saben me gustaría tener el desparpajo de algunas personas que teniendo no les gusta honrar sus deudas como les cuento seguidamente: una amiga que tiene un negocio de víveres dio  crédito a un vecino que era un reconocido periodista y su honradez en el cumplimiento de sus obligaciones, (lamentablemente el cáncer a muy temprana edad le cortó su existencia), durante su penosa enfermedad le otorgo un considerable crédito en víveres debido a que la esposa aprovechándose de la situación pedía  mercadería a nombre de él; fue pasando el tiempo y el joven falleció, mi buena amiga espero que pase el luto y se acercó a cobrar la deuda, segura de que le pagaría pues se enteró que recibió una buena indemnización del trabajo, colectas muy generosas para la viuda, el entierro no le costó ni un centavo, ademas de recibir una considerable pensión  de viudez que recibe por el difunto esposo, en fin la viuda tenía plata, así que se acercó muy tranquila a cobrar y esto fue lo que le dijo la viuda: 

“¿Yo te debo?, ¡no hijita tú le diste crédito a mi marido, así que anda al cementerio y cóbrale!”.

Mi amiga no es de esas pleitistas y sin ningún documento como acreditar el crédito, se tuvo que resignar a que era una deuda impagable, hay que tener cara dura para hacer esto, en fin si fuera una pobre viuda con hijitos menores, seria entendible; teniendo plata debido a la herencia y a la buena pensión de por vida que le ha dejado el difunto esposo para ella sola, ya que su único hijo trabaja y es independiente  que trabaja, no es posible ser tan cara dura para no pagar nuestras deudas.

martes, 7 de mayo de 2013

NO SER CONFIADA


No puedo entender como haces eso Nora no tienes necesidad, te estas arriesgando y esta vez me has expuesto, imagínate si nos pillan nos echaban del trabajo, no quiero que me involucres nuevamente en tus asuntos – Katy le reprochaba a Nora.
No es para tanto resultaste muy delicada Katy, además no nos pescaron, no pasó nada coge unas prendas y listo – respondía despreocupada Nora.
No quiero nada no me interesa tus prendas – muy ofuscada respondió Katy.

Unas horas antes en la tienda llego la hora del refrigerio y como siempre Katy salió a almorzar con Nora, solo que en esta ocasión ella le dio a guardar una bolsa
Guárdala rápido en tu cartera, rápido que no te vean  - le dijo Nora
Pero que pasa Nora cuál es tu apuro, ya la guardo – Katy no entendía el apuro de Nora

Nora apuro el paso visiblemente nerviosa, Katy la seguía sin entender lo que pasaba, llegaron al restaurante Nora  prácticamente le quito la bolsa a  Katy y se la entregó a la dueña del local, entro al baño mientras Katy se sentaba en una mesa, Nora salió del baño y le entrego otra bolsa a la dueña, les sirvieron rápidamente el menú, Katy no entendía muy bien lo que ocurría o mejor dicho no quería entender lo obvio.

¿Qué estás haciendo Nora? No puedo creer  que estés sacando mercadería de la tienda – le increpo a Nora
Vamos Katy no te hagas, no creo que nunca lo hayas hecho todas lo hacemos alguna vez  - dijo despreocupadamente Nora
Nunca, nunca lo he hecho no soy una delincuente, porque eso solo lo hacen los delincuentes – respondió muy molesta Katy
Cállate que  el vigilante ha ingresado al restaurante, está conversando con la dueña espero que todo salga bien y no hable de mas – dijo Nora sin levantar la vista del plato.
Nunca te perdonare toda esta incertidumbre estoy temblando, no puedo creer que yo esté en esta situación – muy nerviosa  Katy le increpo a Nora.
Ya se fue  el vigilante, no pasó nada, ya cálmate que tienes que regresar tranquila, pues si hablas  recuerda que fuiste mi cómplice – Nora  intimida a Katy.
Eres una  ladrona  no tienes vergüenza – dice Katy casi llorando
Ya basta Katy tenemos varias horas de trabajo así que tranquilita -  en forma enérgica le ordena Nora

Katy y Nora  regresaron a trabajar, sin ningún contratiempo terminaron su horario de trabajo, sin que nadie reparara en el faltante.
Katy nunca comento lo sucedido en su casa, pero busco otro trabajo y al poco tiempo encontró otro mejor; se prometió a sí misma no ser tan confiada con las amigas y no recibir ningún paquete a  guardar de nadie.