miércoles, 24 de abril de 2013

PIDIENDO PERDON








¡Perdón me pidió perdón! Mi madre en su lecho de enferma me pidió perdón: “perdóname hijita” perpleja le dije “mami no te agites, claro que te perdono”,  mientras mi corazón rebozaba de felicidad, mi madre me quería me había pedido perdón; era Año Nuevo la bulla y algarabía se escuchaba en el exterior del hospital, ese día la cuide toda la noche.

 No comente con nadie este momento, al poco tiempo ella nos dejó, se fue un día que salí temprano de mi casa con intensión de visitarla, fui a varios lugares  se pasó la hora, no pude llegar a su casa y acompañarla en sus últimos momentos, al día siguiente mi hermano fue a darme la noticia, mi cuñado que se encontraba en mi casa fue quien lo recibió, “tu hermano te busca, tu mamá ha muerto”, fue la forma más fría y cruda de recibir la noticia de la muerte de mi madre.

Así pasaron los años y la madurez hizo que  empiece a darme cuenta que yo tenía que haber pedido perdón a mí madre: “perdón por no brindarte todo lo que merecías, perdón por no amarte lo suficiente, perdón por no saber perdonar”.

Tu si te fuiste feliz, supiste pedir perdón y te fuiste en paz, eso lo reflejaba tu rostro tranquilo,  reflejando  paz y tranquilidad;  yo por mi soberbia por no darme cuenta de mis errores, seguí echando la culpa a otros de mis angustias, de mis errores, cuando solo nosotros somos los culpables de nuestros errores, ahora te pido perdón en forma pública ya que tú no puedes  escucharme, quizás es tarde pero es un respiro a mi conciencia, hasta en esto soy egoísta, siempre pensando en mí.

¡Perdóname madre mía! 

viernes, 19 de abril de 2013

UN DIALOGO INDISCRETO

Adormecida en el Bus por el calor reinante, escuche un dialogo indiscreto, que me despertó totalmente; entre el chofer y una jovencita aproximadamente de 18 años que demostraban una vieja amistad.

El conductor le decía que se había enterado que había terminado con su enamorado y que este quería regresar,  a lo cual ella le confirmo que sí, el chofer muy afanoso le dijo que si había probabilidades de reconciliación, tajantemente le dijo que no, pues le había impuesto 5 condiciones que sabía de antemano que no cumpliría, el conductor intrigado le pregunta cuales son, al principio no quería decirle pero finalmente le confeso “como mi enamorado me saco la vuelta, yo le he dicho que él tendría que aceptar que yo le devuelva con la misma moneda permitiéndome que yo le seque la vuelta con cinco personas diferentes en los próximos dos meses esa es mi condición irrenunciable para yo poderlo aceptar que regrese nuevamente”; el chofer soltando la carcajada le dijo: “!Entonces yo me apunto!”.

 Todos los pasajeros que escuchábamos nos sonreímos como diciendo ¡qué tal juventud!

jueves, 11 de abril de 2013

DIAGNOSTICO ERRADO


Leyendo un artículo de Milagros Agurto  de la revista SOMOS, cuenta como superó un “surmenage” con meditación, música, artes manuales, ejercicios y el amor del hogar; la nota trajo a mi recuerdo  como supere un diagnostico positivo de Papanicolaou; estuve mal con unos dolores muy fuertes, sangrado, flujos fuertes y en cantidad, el médico me indico un examen de Papanicolaou, el cual salió positivo, la doctora me receto pero tenía que hacerme otro examen, ya para este examen fui a otro médico y a otro laboratorio, la verdad que estaba desesperada, veía la muerte venir, me sentía mal, lloraba a cada momento, en la casa en la calle;  me acerque a Dios y encontré paz, empecé a ver la vida de otra forma  y darme cuenta que  todos tenemos que morir solo que a unos nos toca antes.

Empecé a tomar las cosas con resignación, los siguientes diagnósticos  revelaron que existió un error en el laboratorio, pero al hacerme un examen más completo encontraron una herida, tenían que cauterizarla, ya con los remedios me dieron cita para la cauterización, empecé el tratamiento con buen ánimo, ya la vida para mi tenía otro enfoque era más positiva, creo que tener un diagnóstico de cáncer le cambia la vida a cualquiera, en mi caso fue un error , pero que me hizo mucho bien, sin rencores, en paz conmigo, trate de entender a los demás, y eso me ayudo a entenderme, di gracias  a Dios pues me brindaba la oportunidad de vivir un poco más.

La cita para la cauterización fue postergada por motivos ajenos, yo ya no tenía apuro me sentía bien, no sangrado, no dolor, no flujos me sentía muy bien, mi carácter había cambiado, mi presión se estabilizo, pasaron varios meses para cauterizarme, el día de la cita, el médico me hizo el examen  antes de realizar  la cauterización, “señora usted no tiene ninguna herida”, me dieron de alta.

Cuando estamos en paz, nuestra salud física y mental  estará  en armonía,  los medicamentos, tranquilidad, alimentación, un poco de ejercicios y sobre todo el amor y apoyo de mi familia,  todo esto pienso fue lo que al final dio equilibrio a mi organismo. Pero sobretodo hacerse el examen periódico de Papanicolaou.